Prolegómenos sobre el profesorado (un comentario personal)

Si bien mi paso por éste ha sido bastante breve, debido a los diversos avatares a los que nos enfrentamos a diario todos, puedo estar seguro que ha sido -y está siendo- muy provechoso.
Sin duda tener un momento para reflexionar y repensar nuestras prácticas docentes es realmente importante. No sólo por lo valioso de los aportes teóricos que han ofrecido los docentes (aclaro nuevamente que no he tenido la posibilidad de asistir a todas las materias); también enriquece el momento de reflexión conjunta con colegas, con los cuales se intercambian experiencias, consejo, problemáticas, desilusiones y anhelos.
Respecto a mi experiencia docente, vinculada a los aportes de este trayecto curricular, he podido mejorar las vías de comunicación con los alumnos; ayudado, sobre todo, por los aportes de la materia “Enseñanza Aprendizaje”. Esta materia colaboró en dar un sustento teórico a algunas de las prácticas áulicas que realizaba de manera intuitiva, como resultado del método prueba y error.
Un ejemplo de esto, con el objetivo de mejorar la presentación de los temas, fue el hacer hincapié en dos cuestiones fundamentales a la hora de organizar la clase. La primera es la de estructurar un comienzo, un desarrollo y un cierre sobre el tema a tratar, y saber que muy posiblemente surgirán algunas dispersiones respecto al tema por tanto se debe cuidar de no perder el tema central. El segundo punto clave es el de generar cierta expectativa, capturar la atención de los chicos en relación con el tema a tratar, y esto lo he realizado partiendo de situaciones lo más cercanas a ellos. He comprobado que al realizar esto ellos están más permeables a incorporar nueva información, debatiéndola y apropiándosela (problematizan sus prácticas).
Por otra parte los conceptos y debates que he podido rescatar de este proceso han mejorado notablemente mi preparación respecto a delinear más apropiadamente una clase, esto tras haber entendido y aprehendido quiénes son los sujetos que tengo delante de mí. No son ni estudiantes de primaria ni estudiantes universitarios, sino que son adolescentes transitando el nivel secundario con todas las particularidades de la edad. Recuerdo una experiencia de una salida fotográfica que realizamos con un grupo de alumnos. Si bien ellos tenían una serie de consignas a seguir, resultaba casi ineludible la dispersión, y en muchos casos en vez de producir imágenes según las consignas estaban más abocados a sacarse fotos cual viaje de egresados. La actitud que tomé no fue la de censurar esto, sino la de, cada tanto, recordarles las consignas y sugerirles posibilidades para el trabajo. Al final volvieron a las consignas del trabajo, y ya en el curso haciendo una auto-evaluación como curso de la actividad, la calificaron de muy positiva y que les había despertado un entusiasmo para seguir trabajando. Supongo que si les hubiera intentado prohibir que se salieran de los tópicos de la actividad se hubiera desperdiciado la actividad en una disputa entre docente y alumnos.
Darse cuenta de esto, de que son adolescentes que poseen una serie de problemáticas e intereses particulares (además de las problemáticas sociales que padecemos todos), pareciera muchas veces una obviedad, pero no lo es. Es fundamental a la hora de la organización de la relación enseñanza-aprendizaje, en esa intención de que nuestro discurso sea pedagógico, que promueva el aprendizaje; entender la mediación pedagógica e incorporarla a nuestro hacer cotidiano permite cambios notorios en todos los niveles de las relaciones dentro del aula.
Vemos así como las diversas materias del profesorado guardan una relación particular con alguno de los aspectos de la labor docente entendida como una totalidad compleja, es decir, se conjugan para dar respuesta a una práctica integral de la docencia, lo que nos permite tener mayor confianza, seguridad y compromiso en lo que hacemos.
Considero, sin duda, que la experiencia del profesorado es muy importante para quienes nos atrevemos (por los tiempo que corren), a entrar en las aulas para intentar contagiar de curiosidad por aprender y desarrollarse en un marco de libertad y respeto.